lunes, 23 de noviembre de 2009

Un tropezón en esta carrera de la vida

Separación, división, partición...sinónimos. Palabras que, aunque escritas diferente, tienen un mismo significado. Liderazgo es una palabra, que a mi criterio, no tiene sinónimos. Es una palabra que abarca otras más chiquitas como comunicación, delegación, responsabilidad, inspiración.
¿Qué tan lejos puede llegar la inspiración que emana un líder? MUY LEJOS. Mi última entrada hablaba de cómo a lo largo de una conferencia de tres días los miembros de mi comité local me inspiraron y a la vez yo los inspiré a ellos. Esta habla de cómo esta imágen se puede alterar en un abrir y cerrar de ojos.

Hace un par de semana tuve la dicha y a la vez la desdicha de darme cuenta del impacto de un líder a las trompadas. Uno de los miembros de mi comité me comentó que a pesar de tener una personalidad fuera de lo común, de parecer una persona fría y otras primeras impresiones, yo la inspiraba.

Esa es una frase que a nosotros que ocupamos un rol de liderazgo siempre nos gusta escuchar, tú me inspiras. Pero, ¿cuántas veces actuamos con base en esa inspiración que proyectamos? Esta vez me di cuenta que pocas. Me di cuenta que por más que tratemos de que nuestra imágen de líder se mantenga en nuestro lugar de trabajo o vida profesional, ese es un rol que va más allá. Es algo de todos los días.

Esa inspiración que genera un buen líder influye en las personas a las que lidera en muchos aspectos de su vida, es ahí donde vemos la magnitud de la frase yo quiero ser como él.
Ahora, luego de reflexionar los dejo con una frase que siempre nos han dicho pero pocas veces tomamos en serio: Piensa antes de actuar o decir algo, todo tiene un efecto secundario y depende de cada uno de nosotros elegir si va a ser un efecto bueno o un efecto malo.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Impacto

Muchas veces me he sentado a pensar como se puede medir el impacto que cada uno de nosotros deja en otras personas. No había logrado responder a esa pregunta hasta hace un par de días. Este fin de semana que pasó tuve la oportunidad de asistir a una conferencia en Costa Rica sobre el manejo de la experiencia en AIESEC (MAX) y logré observar el impacto que se puede dejar en una persona.

Hace aproximadamente tres semanas, tuvimos el agrado de aceptar a los nuevos miembros del comité local en AIESEC USMA, Panamá. Estos, a pesar de que su conocimiento sobre la organización era realmente bajo, tomaron el reto de asisitir a esa conferencia, la cual se caracteriza por incluir temas técnicos y por ser una agenda muy pesada de llevar.

Durante todo el fin de semana los estuve observando y noté su entusiasmo y participación en las sesiones, pocos se sentían cohibidos por la poca experiencia y siempre se mantuvieron muy animados. Conforme se fue acercando el final de la conferencia, como siempre, se fue aumentando mi tristeza y a la vez mi motivación. Es en ese momento que caemos todos en cuenta que nos toca regresar a nuestros respectivos comités y aplicar todo lo que aprendimos en tres días.

Al llegar el último día, se acostumbra a dejar mensajes motivadores a las personas que más te impactaron durante los días que compartieron. Pocas veces había disfrutado tanto los mensajes que me dejan. Nunca son muchos, lo cual me agrada, ya que he descubierto que los que me dejan son de personas que de verdad se sienten identificadas u orgullosas de mi desempeño.

Las personas que se tomaron la molestia de escribir, plantaron las palabras claves para darme un cierre de la conferencia como ningún otro. Donde las ideas y frases plasmadas fueron 100% de motivación, por parte tanto de personas que yo admiro como de personas que de una forma u otra me admiran a mi.

Es ahí, donde yo mido cual ha sido mi impacto en otras personas. Ese es uno de los mejores sentimientos que alguien puede experimentar. El saber que gracias a ti alguien más considera que puede alcanzar sus sueños, que gracias a tu trabajo y tu forma de ser te has convertido en un modelo a seguir.

Ahí el reto se encuentra en mantener esa imágen lo más pulcra que se pueda, por que en cuanto se flaquee aunque sea una milésima dañamos por completo todo aquello por lo que hemos luchado.

domingo, 18 de octubre de 2009

Las herramientas del liderazgo - Autoestima

Hace dos semanas, durante mi clase de ética profesional hablamos del autoestima y poco a poco lo fui ligando a la vida de un líder.

La clase inició con una frase de Galileo Galilei: La mayor sabiduría que existe es conocerse a sí mismo. Muy sabias palabras las del señor Galilei, quiero responder a esa frase con una que me llegó a la mente ese mismo día: no hay nada más difícil que llegar a conocernos a nosotros mismos.

Cada día es un paso que damos a nuestro futuro y ese paso puede ser un paso seguro a alcanar nuestras meta o puede ser un paso en falso y llevarnos a la caída segura. Sin embargo siempreese paso que damos fue el paso que DECIDIMOS dar y es ahí donde entra nuestra capacidad de autoconocimiento.

Según los expertos, el autoestima se divide en tres partes:

1. El autoconcepto: la definición que tenemos de nosotros mismos. ¿Quén soy?
2. La autoimágen: ¿cómo me veo yo? ¿Qué concepto tengo de mí mismo?
3. Amor propio: la dignidad.

Estos tres elementos a mi criterio son elementos básicos en el desarrollo del autoconocimiento. Sin embargo durante las dos horas de clase, alguien mencionó algo que es muy cierto y por lo cual la vida es tan misteriosa y maravillosa. Sus palabras fueron: "el ser humano nunca deja de conocerse a sí mismo."

Cada día es un aprendizaje, descubrir una habilidad que no se tenía, recoocer un error, encontrar una debilidad nueva por la cual hay que trabajar. Es ahí donde entra nuestra autoestima, cómo cada uno de nosotros va a enfrentar ese descubrimiento.

Muchas veces he visto personas que al equivocarse entran en depresión, algunos al darse cuenta de una nueva habilidad empiezan a pensar que son los expertos en el área. No es bueno llegar a esos extremos, debemos encontrar un balance. Está bien entristecerse por cometer un error o por que algo nos salió mal. Está bien denotar que uno es bueno en algo, pero siempre habrá alguien mejor que nosotros.

La clase terminó enlistando unos puntos sobre el autoestima adecuada y el autoestima inadecuada.


Para el autoestima adecuada están:
-Expresa con naturalidad sus sentimientos
-Tiene confianza en sí mismo, no teme a equivocarse ni a admitir sus errores
-Es positivo y creativo
-Acepta la responsabilidad de sus actos
-Toma decisiones con base en valores, no se deja presionar
-Es capaz de reconocer el potencial de los demás

¿No les parece que esas son las características de un buen líder? Porque a mi si.


Por el contrario, tenemos lo que es el autoestima inadecuada:
-Se viste inadecuadamente
-Le es indiferente su higiene y aseo
-Sufre de ansiedad y depresión
-Tiene una alta falta de confianza
-Siente rechazo por parte de los demás
-Duda de su capacidad
-No disfruta de su propio éxito
-Sienten inseguridad o miedo

¿Conocen a alguien así? Yo sí, muchas veces nos encontramos con personas de este tipo y sencillamente las catalogamos como dramáticas o exageradas, sencillamente no tomamos el tiempo para tratar de descubrir que hay detrás de ese tipo de actitudes. Las pocas veces que logramos ver más allá no sabemos como reaccionar o como ayudar.

Sin embargo ayudar a personas con estas características es más sencillo de lo que se piensa. Simplemente debemos ser personas de mente abierta y dejar que las buenas actitudes se contagien. No es fácil, sin ambrago la paciencia es nuestra mejor herramienta en estas circunstancias.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Luego de una larga semana de trabajo... salir sienta bien

¿Cuántas veces hemos sido víctimas del estrés?

¿Cuántas veces hemos querido matar a alguien por que las cosas no salen como se suponía?

Todos hemos pasado por estos momentos, donde el tiempo y otros factores no son nuestros aliados. Sin embargo hay una frase que siempre le digo a los miembros de AIESEC "si fuera fácil no sería divertido". El disfrutar lo que hacemos diariamente es la base clave para poder obtener los resultados deseados.

Hace tres semanas mi junta directiva tomó la decisión de una vez cada quince días tomarnos una noche para compartir. Muchos se podrán preguntar "pero, ¿eso para qué sirve?" El simple hecho de salir de nuestra rutina diaria es un elemento relajante. Día tras día el ambiente que genera una oficina puede causar estrés y frustraciones, lo cual puede generar confrontamientos en los miembros de un equipo.

Un líder debe velar por que su equipo esté bien y si nosotros como líderes no tenemos un equipo saludable, de ahí para abajo todo irá en nuestra contra. Por lo que en definitiva, luego de una larga semana de trabajo una salida en conjunto cae muy bien.


Por esa razón brindo por una experiencia increíble, gracias equipo, no los cambiaría por nada de este mundo.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Malabares


A lo largo del año y medio que llevo dentro de AIESEC he aprendido muchísimas cosas, sin embargo el manejo del tiempo era una de las que más me había costado. Pero como todo en esta vida se debe aprender de una manera u otra, me tocó.

El día 18 de agosto fue el día que comenzó mi aprendiaje más grande en tan corto tiempo. Fue el día que las dos personas que representan mi apoyo dentro de la Junta Directiva partieron para Malaysia. Claro que estaba feliz por los dos, por que pocas veces se presentan estas oportunidades en la vida, sin embargo sabía que lo que me esperaba a mi en casa no iba a ser fácil.

Dentro de mi día a día mis tareas a realizar son muy amplias, a lo que además debía añadirle responsabilidades de Mercadeo y de la Presidencia misma. ¿Fácil? Para nada. ¿Cansado? Claro! Mi día laboral empezaba a las 8am y culminaba a las 7pm o inclusive más tarde. Pero a pesar de todo eso disfruté como nunca.

Tuve que lidiar con tantas cosas a la vez que el manejo de tiempo fue esencial y el apoyo de mis equipos era crucial. Aunque no era mucho lo que ellos podían hacer por mi el simple hecho de saber que en cuanto los necesitar me iban a responder era calmante para mi en momentos de mucho estrés.

Estos fueron incontables, por situaciones ajenas a mi, creadas por personas con quienes la comunicación era completamente virtual, o por mi misma. Aún así logré manejarlo y descubrí mucho de mí misma, habilidades que creí no tener. Fueron tres semanas intensas, llenas de retos y barreras que superar. Ahora es mi labor tomar ese aprendizaje y aplicarlo a mi día a día.

Gracias a los que confiaron en mí para poder realizar esta labor, y gracias a los que me apoyaron en esas tres semanas.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Se la excepción no la regla

"Comming together is a beginning, staying together is progress,
and working together is success."

--Henry Ford

Cada uno de nosotros tiene metas y sueños que desea cumplir, personales, profesionales, de familia, inclusive en el amor. Cada una de estas metas requiere un trayecto que recorrer y muchas veces no caminamos por ese trayecto solos.

Actualmente lidero un equipo de cuatro personas, el cual inició siendo de siete. hemos perdido grandes miembros con mucho potencial , pero no dejamos que ese dolor nos frene. Nos quedan al rededor de 172 días para lograr que esas metas que colocamos en enero se cumplan.
¿Intercambios? Si, son una parte, una gran parte y contribuyen enormemente a nuestra esencia de crear agentes de cambio.

Les digo que este equipo como Talent Managers que son son la base para poder lograr que todos los miembros se sientan capacitados para poder ca
mbiar esas 23 vidas que nos propusimos cambiar e inclusive más. A cada uno de ustedes les digo que se tomen media hora de su día y se respondan estas simples preguntas:

*¿Cuál ha sido mi contribución a esas metas propuestas en estos meses?
*
¿Qué voy a hacer estos próximos meses que vienen para poder ayudar a alcanzarlas?


Todos tenemos algo que aportar y todos somos piezas claves en nuestra organización, no desperdiciemos las oportunidades que la vida nos da.

Seamos la excepción no la regla.






lunes, 3 de agosto de 2009

A mis 19 años...

Hoy tuve la oportunidad de dar mi primera sesión de coaching luego de recibir un entrenamiento en el tema durante cuatro días. ¿Fàcil? Para nada, pero que bien se sintió ver la cara de mi coachee cuando terminamos, su motivación estaba hasta el techo.
Generalmente soy muy dura con mi forma de liderar un equipo, me gusta que las cosas sean casi perfectas y eso implica que yo esté a la altura. Hoy fue uno de esos días en los que me sentí orgullosa de mi desempeño como ider y como coach.

Tener un rol de liderazgo no es fácil, se deben tomar en cuenta muchas cosas. Debemos primeramente pensar en el bien de la organización, en el bien de los miembros de equipo y por último pensar en nuestro beneficio personal, este siempre lo encontramos.

Un líder está en constante aprendizaje, por el simple hecho que es líder no quiere decir que es perfecto. Esto es lo que diferencia a un lìder de un jefe. El jefe busca resultados, busca que las cosas se hagan de una manera específica con el afán de obtener elogio personal. Un líder no sólo se enfoca en resultados, si no que busca también que las personas que trabajan con élse desarrollen dentro de la empresa.

Como dije antes, tener un rol de liderazgo no es fácil y mucho menos cuando tienes 19 años y debes pensar en otro montón de cosas: familia, universidad, amigos, novio (si lo tienes). Los jóvenes de hoy en día se caracterizan por no ver más allá de lo que harán el siguiente fin de semana, sin embargo hay un grupo selecto de jóvenes que desde ya están forjando su futuro, saben lo que quieren y están trabajando duro para lograrlo. Estos jóvenes son los miembros de AIESEC organización a la cual orgullosamente pertenezco y sé por experiencia propia que de verdad crea agentes de cambio.

Are you waiting for the future or helping to build it?