sábado, 28 de agosto de 2010

Viajando un largo camino

El miércoles 19 de agosto abordé un avión rumbo a unode los países que más he deseado conocer en el mundo, India. Me acopañan en el viaje dos amigos maravillosos, con quienes viviré una experiencia maravillosa por los próximos 27 días.

El viaje inició a las 7am hora de Panamá, cuando abordamos el vuelo de american Airlines rumbo a nuestra primera parada, Miami, Florida, USA. Aquí nos atendió un increíble agente de migración quien nos dejó pasar sin problema alguno, pero como siempre algo debe suceder en estos viajes, nosotros no nos quedamos atrás. Mijail, el único hombre del grupo, pasó primero el punto migratorio y el punto aduanero y cuando nos percatamos ya había cruzado no sólo el punto aduanero pero había casi salido del aeropuerto, cuando obviamente no era eso lo que debía hacer. Gracias al angel de la guarda de alguno de nosotros, Ilda se percató de esto y corrió a llamarlo para que regresara el elevador y pudiera subir con nosotros a la terminal de vuelta.

Luego de una accidentada llegada a Estados Unidos, salimos para Chicago, una ciudad hermosa desde lo que pude ver. En este aeropueto esperamos al rededor de cuatro horas a nuestra próxima conexión hasta Delhi. Según lo que nos habían contado, Chicago es famoso por sus handmade pizzas, así que con eso en mente probamos una en uno de los locales del aeropuerto, la pizza estuvo deliciosa. Luego de esto pasamos por Starbucks para el postre para descubrir que no siempre es sabio pedir las cosas que tienen el nombre más largo ya que puede ocasionar disgusto si no sabes que es lo que estás pidiendo.

A las 7pm abordamos en el avión que nos llevaría al otro lado del mundo en un viaje de 15 horas de largo, atravesando el ártico. Durante el viaje lo mpas que hicimos fue dormir, en varias posiciones incómodas y en diversos lapsos de tiempo. La comida fue bastante aceptable y adaptada al hecho que no todos los pasajeros eran hindús nos dieron opciones más americanizadas. Durante el transcurso del viaje podíamo ver por donde estaba pasando nuestro avión, lastimosamente nos tocó un asiento en el centro del enorme Airbus 777 por lo que no podíamos ver para afuera.

A las 10pm hora local llegamos a Delhi, donde gracias a una fuerza mayor nos encontramos con una AIESECa un poco más experimentada en estos viajes largos que nosotros, quien nos indicó que debíamos hacer para tomar un avión hacia Hyderabad, en blogs más adelante les contaré como fue esa travesía, solo les digo que teníamos que movilizarnos de un aeropuerto a otro, lo cual fue bastante trágico. Luego de llegar al aeropuerto de Delhi de vuelos domésticos, nos comunicaron que debíamos esperar en una sala externa donde no teníamos acceso a internet, sólo teníamos un teléfono en el que podíamos llamar a Panamá, sin embargo no lo hicimos. Aquí también dormimos en varias posiciones incómodas y llegamos a conocer a varios AIESECos de Austria, quienes nos contaros sus andanzas por Delhi.

Cuando al fin nos dejaron ingresar al aeropuerto, luego de la 1 am pasamos la mostrador de Jet Airways, donde hicimos el check in para nuestro último vuelo a nuestro destino final, Hyderabad. Luego de esto, ingresamos al aeropuerto para descubrir que el único puesto de comida abierto era un puesto de galletas y nuestra hambre era atroz. Esperamos sentados viendo un partido de cricket y durmiendo en el piso. A las 3am logramos acercarnos a un restaurante donde comimos un emparedado y una soda. A las 6am tomamos el avión para Hyderabad, a donde llegamos a las 8am, para encontrar más AIESECos quienes llegaban al destino para compartir con nosotros el International Congress 2010.

A las 10 am llegamos al hotel finalmente, donde nos esperaba una cama y un almuerzo.

Más adelante les relataré como fueron los primeros dás en India.