viernes, 28 de mayo de 2010

Los retos del liderazgo

Ser líder no es fácil, y el que lo haya dicho alguna vez de verdad nunca ha vivido el liderazgo de verdad. Un líder debe tomar en cuenta muchas cosas que un jefe deja por fuera. Ser líder significa dar todo de ti y esperar muy poco a cambio. Ser líder significa enfrentar los retos con la frente en alto.

El día lunes primero de febrero, algo increíble pasó. Fue el día que oficialmente tomé posesión de mi puesto como presidente del comité local USMA en AIESEC Centro América Sur, Panamá. El día que fui electa para llevar a cabo semejante tarea, sabía que iba a ser un trayecto difícil, que iban a presentarse retos y dificultades, pero no pensé que iban a presentarse tan pronto.

Poco a poco me fui concentrando en el trabajo y en los números que debíamos alcanzar. me enfoqué en que debíamos obtener los resultados para poder alcanzar mi meta de ser No. 1 en la región iberoamericana. Esto llevó a que me desenfocara de lo que de verdad es impotante y esto son los miembros de mi equipo. Esas personas que son al fin de cuentas las responsables por obtener esos resultados que yo estaba persiguiendo.

A lo largo de un poco más de un mes recibí varios comentarios de personas que hablaban de diversas cosas, sin embargo no eran un fuente directa del problema en sí. Recibí feedback, tuve largas conversaciones y al final de cuentas yo seguía viviendo en el desconcierto, ya que no contaba con toda la información necesaria para poder atacar el problema.

Un buen día conversando con mi antecesor, me percaté de que el problema era un poco más grande de lo que se me había planteado. De verdad habían frustraciones en el equipo y la comunicación era nuestro talón de Aquiles. Logré atacar la principal fuente de la situación, la desmotivación de uno de los miembros del equipo, el cual estaba llevándose abajo a los demás. Al tener esta conversación pensé que ya había atacado el principal problema y ya todo se iba a aclarar, lo que no sabía era que lo único que había causado fue que se convirtieran en expertos ocultando sus sentimientos.

Semanas más tarde la mayoría del equipo asistió a una conferencia internacional, mi primer pensamiento fue "esto va a ayudar a que el equipo se una". BIG MISTAKE! Nos unimos, si... Nos conocimos mejor, si... Eliminó el problema, no. Esto causó que muchas cosas de las cuales no estaba consciente salieran a la luz tiempo después.

Luego de regresar de la conferencia, con la motivación al 100%, después de vivir cosas maravillosas con personas increíbles tuvimos la grandiosa visita de mi líder directo, la presidente regional. Gracias a ella logamos eliminar las asperezas, logramos hablar lo que nos estaba carcomiendo a todos y lo que estaba siendo el causante de una desmotivación mía que nunca había vivido. Esa semana mi estrés se fue al cielo, mis ganas de trabajar se fueron al piso y la inspiración para tomar acción sencillamente no existían.

Ahora puedo decir meses después que gracias a esa noche juntos, como equipo y con alguien que de verdad se preocupó por nosotros este equipo logró salir adelante. Gracias a esa noche y a esa actividad podemos decir que somos un equipo enfocado, preocupado por los demás y que de verdad se compenetra entre si.

Gracias EB 2010, por ser personas tan increíbles que me han enseñado tanto. Todavía nos queda mucho por delante.