Separación, división, partición...sinónimos. Palabras que, aunque escritas diferente, tienen un mismo significado. Liderazgo es una palabra, que a mi criterio, no tiene sinónimos. Es una palabra que abarca otras más chiquitas como comunicación, delegación, responsabilidad, inspiración.
¿Qué tan lejos puede llegar la inspiración que emana un líder? MUY LEJOS. Mi última entrada hablaba de cómo a lo largo de una conferencia de tres días los miembros de mi comité local me inspiraron y a la vez yo los inspiré a ellos. Esta habla de cómo esta imágen se puede alterar en un abrir y cerrar de ojos.
Hace un par de semana tuve la dicha y a la vez la desdicha de darme cuenta del impacto de un líder a las trompadas. Uno de los miembros de mi comité me comentó que a pesar de tener una personalidad fuera de lo común, de parecer una persona fría y otras primeras impresiones, yo la inspiraba.
Esa es una frase que a nosotros que ocupamos un rol de liderazgo siempre nos gusta escuchar, tú me inspiras. Pero, ¿cuántas veces actuamos con base en esa inspiración que proyectamos? Esta vez me di cuenta que pocas. Me di cuenta que por más que tratemos de que nuestra imágen de líder se mantenga en nuestro lugar de trabajo o vida profesional, ese es un rol que va más allá. Es algo de todos los días.
Esa inspiración que genera un buen líder influye en las personas a las que lidera en muchos aspectos de su vida, es ahí donde vemos la magnitud de la frase yo quiero ser como él.
Ahora, luego de reflexionar los dejo con una frase que siempre nos han dicho pero pocas veces tomamos en serio: Piensa antes de actuar o decir algo, todo tiene un efecto secundario y depende de cada uno de nosotros elegir si va a ser un efecto bueno o un efecto malo.
¿Qué tan lejos puede llegar la inspiración que emana un líder? MUY LEJOS. Mi última entrada hablaba de cómo a lo largo de una conferencia de tres días los miembros de mi comité local me inspiraron y a la vez yo los inspiré a ellos. Esta habla de cómo esta imágen se puede alterar en un abrir y cerrar de ojos.
Hace un par de semana tuve la dicha y a la vez la desdicha de darme cuenta del impacto de un líder a las trompadas. Uno de los miembros de mi comité me comentó que a pesar de tener una personalidad fuera de lo común, de parecer una persona fría y otras primeras impresiones, yo la inspiraba.
Esa es una frase que a nosotros que ocupamos un rol de liderazgo siempre nos gusta escuchar, tú me inspiras. Pero, ¿cuántas veces actuamos con base en esa inspiración que proyectamos? Esta vez me di cuenta que pocas. Me di cuenta que por más que tratemos de que nuestra imágen de líder se mantenga en nuestro lugar de trabajo o vida profesional, ese es un rol que va más allá. Es algo de todos los días.
Esa inspiración que genera un buen líder influye en las personas a las que lidera en muchos aspectos de su vida, es ahí donde vemos la magnitud de la frase yo quiero ser como él.
Ahora, luego de reflexionar los dejo con una frase que siempre nos han dicho pero pocas veces tomamos en serio: Piensa antes de actuar o decir algo, todo tiene un efecto secundario y depende de cada uno de nosotros elegir si va a ser un efecto bueno o un efecto malo.